La Policía Nacional Civil (PNC) confirmó la captura de José Luis Obando Vásquez, de 38 años, señalado como el responsable de un cuantioso hurto de dispositivos móviles en el distrito de Soyapango. Según el informe oficial, el sujeto diseñó una estrategia para ingresar a un comercio local, ocultándose inicialmente en un establecimiento contiguo. Durante la noche, el sospechoso perforó un agujero en la pared para acceder a la tienda de tecnología, de donde sustrajo un total de 47 teléfonos celulares y una tableta, mercancía valorada en aproximadamente $25,000.
Tras cometer el saqueo, Obando Vásquez intentó evadir la vigilancia desplazándose por los techos de la zona hasta llegar a los baños de un restaurante cercano. El plan del capturado consistía en permanecer oculto en el área sanitaria hasta la hora de apertura del establecimiento para salir desapercibido con los aparatos. Sin embargo, la rápida denuncia de los propietarios activó un despliegue de equipos de investigadores de la PNC, quienes rastrearon el perímetro y lograron ubicar al individuo antes de que lograra abandonar el sector con el botín.
Durante el procedimiento, los agentes decomisaron los 47 dispositivos sustraídos, los cuales habían sido escondidos en diversas partes del local donde el sujeto se refugiaba. «El valor de lo incautado es de aproximadamente $25,000. Será remitido por el delito de hurto», publicó la corporación policial a través de sus canales oficiales. Esta intervención permite recuperar el patrimonio del negocio afectado y retirar de circulación a un individuo que empleaba métodos de intrusión física para cometer delitos contra la propiedad.
Finalmente, el detenido fue puesto a la orden de la Fiscalía General de la República (FGR) para iniciar el proceso judicial en su contra ante un juzgado de paz. De acuerdo con el Código Penal, el delito de hurto es sancionado con prisión de dos a cinco años; no obstante, si la representación fiscal tipifica la causa como hurto agravado debido a la perforación de estructuras, la pena podría oscilar entre los cinco y ocho años de cárcel. Con este arresto, las autoridades reiteran su compromiso de perseguir los delitos patrimoniales que afectan el dinamismo comercial en los distritos de San Salvador Este.

