El secretario general del FMLN, Manuel Flores, fue contundente al expresar su rechazo a cualquier figura vinculada con actos de corrupción que haya pertenecido a las filas del partido. Durante la entrevista «Bajo fuego» de TVO, Flores aseguró que no tiene interés en mantener cercanía con personas malintencionadas o que hayan utilizado la política para beneficio propio. Según el dirigente, el partido ha tenido que cargar con las consecuencias negativas de haber permitido el acceso a individuos que, lejos de servir a la población, priorizaron sus intereses particulares.
Con una trayectoria de 45 años dentro de la militancia de izquierda, Flores sostuvo que el FMLN ha pagado un precio político muy alto por los errores del pasado. En sus declaraciones, destacó que su gestión actual se desmarca de esos señalamientos, afirmando que camina «sin mochila y libre de peso» dentro de la coyuntura nacional. El líder partidario lamentó que personas que se autodenominaban «grandes revolucionarios» terminaran traicionando los principios de la institución por conveniencias personales, eligiendo rumbos políticos ajenos a los ideales originales.
El secretario general enfatizó que cada exfuncionario o militante que haya cometido irregularidades durante los diez años en los que el FMLN gobernó el país debe rendir cuentas de manera individual ante la justicia y la sociedad. «Yo voy a rendir cuentas de mis acciones como secretario general», aseveró Flores, subrayando que el partido se encuentra ahora bajo la conducción de una nueva dirección que busca renovar la confianza de sus bases y distanciarse de las sombras de gestiones previas.
Finalmente, Manuel Flores reiteró que la ética será el eje central de su conducción al frente del instituto político, advirtiendo que no tolerará actitudes «pendencieras» ni el regreso de quienes optaron por abandonar el proyecto político cuando este dejó de serles rentable. Con estas declaraciones, el dirigente busca trazar una línea divisoria clara entre el presente de la organización y los cuestionamientos que han debilitado la imagen del Frente en los últimos procesos electorales, apostando por una reestructuración interna basada en la transparencia.

