El vicepresidente de la República, Félix Ulloa, presentó ante diversos foros en la Unión Europea una visión integral del nuevo rumbo de El Salvador, destacando que el país ha transitado con éxito de ser una nación marcada por la violencia a posicionarse como un territorio de oportunidades para la inversión global. Según Ulloa, la estrategia del presidente Nayib Bukele, estructurada en seis etapas, ya está dando frutos tangibles: indicadores de organismos internacionales como Harvard y la Organización Mundial de Turismo sitúan a la nación como un referente regional en desarrollo económico y crecimiento turístico.
Durante su gira, el vicemandatario enfatizó que la seguridad alcanzada es la base fundamental que hoy permite al país abrir un abanico de posibilidades para el capital extranjero, especialmente en áreas como las energías renovables, la industria hotelera y el mercado de activos digitales, donde El Salvador lidera con un ente regulador único a nivel mundial. Ulloa aclaró que el objetivo de su misión fue presentar estos avances de primera mano ante centros académicos, parlamentarios y grupos de opinión, desvirtuando con datos las críticas aisladas y enfocándose en la sólida legitimidad que respalda al Gobierno.
Al abordar la coyuntura política interna, Ulloa subrayó que la visión actual está enfocada en cimentar el «milagro económico», apoyándose en pilares estratégicos como la digitalización y la construcción vertical, que ya muestran signos de dinamismo con la apertura de miles de nuevos negocios en las comunidades. Sobre la oposición, el funcionario señaló que se encuentra en un estado de irrelevancia política, argumentando que su propia gestión durante los 30 años previos al bipartidismo limitó su capacidad de presentar propuestas competitivas ante el electorado actual.
Finalmente, el Vicepresidente analizó el impacto del cambio hacia un período presidencial de seis años, señalando que esta reforma permitirá una evaluación más precisa de la gestión gubernamental al sincronizar los ciclos de elección entre la Presidencia, la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial. Para Ulloa, este ordenamiento no solo fortalece la institucionalidad, sino que otorga al pueblo la capacidad de medir los resultados del trabajo realizado, garantizando que el rumbo económico trazado por la administración actual cuente con la estabilidad necesaria para consolidar los proyectos de largo plazo.

