La División Antinarcóticos de la Policía Nacional Civil capturó en flagrancia a Mártir Bladimir Rodríguez Guardado, reconocido integrante de la estructura criminal MS-13, por el delito de tráfico ilícito de drogas. El procedimiento, que incluyó el allanamiento de una vivienda y el vehículo del sospechoso, permitió la incautación de ocho kilogramos de cocaína, balanzas electrónicas, una pipa y dinero en efectivo. Este golpe al narcotráfico es parte de la estrategia sostenida por el Gabinete de Seguridad Ampliado para desmantelar las estructuras delincuenciales en el país.
El ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, fue enfático al advertir que los remanentes terroristas que intentan mantener el negocio de las drogas enfrentarán las consecuencias legales de sus actos. «No permitiremos que estos criminales sigan ensuciando nuestra sociedad», declaró el funcionario, subrayando que la persecución contra los vendedores de estupefacientes es una prioridad para llevarlos directamente a prisión. El detenido será remitido a los tribunales para responder también por el delito de agrupaciones ilícitas.
Esta captura se suma a una serie de éxitos operativos recientes en el combate al narcotráfico, incluyendo la detención de siete personas en Quezaltepeque el pasado 31 de enero. Asimismo, el país marcó un hito histórico el 15 de febrero con la incautación de 6.6 toneladas de cocaína, valoradas en $165 millones, interceptadas por la Marina Nacional en aguas internacionales. Estas acciones demuestran la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad salvadoreñas ante amenazas de gran escala.
Desde 2019, la administración ha logrado el decomiso total de 81.5 toneladas de droga, con un valor estimado de $1,937 millones en el mercado ilícito. El ministro de la Defensa, Francis Merino Monroy, destacó que El Salvador se ha transformado en una «muralla» contra el tráfico de sustancias prohibidas en la región. La continuidad de estos operativos refleja un esfuerzo integral por cerrar espacios a los criminales y garantizar la tranquilidad de las familias salvadoreñas.

