El Salvador inició el año 2026 con un notable incremento en el ingreso de remesas familiares, alcanzando los $759.4 millones en enero. Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), esta cifra representa un crecimiento del 12.3 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este dinamismo inyectó $83.1 millones adicionales a la economía local, manteniendo la tendencia histórica registrada al cierre de 2025.
Estados Unidos se consolida como el principal origen de estos fondos, aportando el 92 % del total con un crecimiento interanual del 11.8 %. Sin embargo, países como España e Italia mostraron repuntes significativos de hasta el 34.8 %, diversificando las fuentes de ingreso para las familias salvadoreñas. Las estadísticas detallan que el 53.6 % de estas operaciones se realizaron a través de empresas remesadoras, mientras que las instituciones bancarias gestionaron el 41.7 %.
A nivel geográfico, el departamento de San Salvador lideró la recepción de divisas con $143.6 millones, seguido de cerca por San Miguel y La Libertad. El informe destaca que la remesa mensual promedio por hogar se situó en $372.6, dinero destinado mayoritariamente al consumo interno con un 98.7 %. Por su parte, los datos del Censo 2024 confirman que el 26.8 % de la población nacional depende actualmente de estos flujos financieros para su sustento.
Finalmente, el BCR reveló que la mayoría de los envíos se concentran en rangos que van desde los cero hasta los $499, representando el 71.9 % de las transacciones. Aunque el consumo sigue siendo el destino principal, un pequeño porcentaje del 1.3 % comenzó a canalizarse hacia proyectos de inversión productiva. Este comportamiento reafirma el papel de las remesas como un motor esencial para la estabilidad macroeconómica y el bienestar social en todo el territorio.

