La Policía Nacional Civil (PNC) anunció esta madrugada la destitución inmediata del Subinspector Manuel de Jesús Ayala Martínez y del agente Aníbal Otoniel Lue Escalante, ambos destacados en la División de Tránsito del departamento de La Paz. La medida se tomó tras confirmarse su participación en un procedimiento irregular y violento contra un ciudadano que documentaba su actuación. Según el informe oficial, los agentes intervinieron a un conductor que transportaba personas sin permisos correspondientes; sin embargo, la situación escaló cuando los uniformados reaccionaron agresivamente contra un hombre que los grababa con su teléfono celular mientras retiraban las placas del vehículo.
El incidente, que quedó registrado como una grave violación a los protocolos de actuación policial, incluyó el uso excesivo de la fuerza física. Los ahora ex agentes derribaron a la víctima al suelo y, tras un forcejeo violento, le causaron lesiones de consideración que requirieron atención médica urgente. Tras el altercado, el afectado interpuso la denuncia correspondiente ante las autoridades, lo que activó los mecanismos de control interno de la institución de forma inmediata para deducir responsabilidades sobre el actuar de los elementos involucrados.
Actualmente, el ciudadano agredido se encuentra recibiendo asistencia en un centro hospitalario, donde el reporte médico indica que su condición es estable a pesar de las heridas sufridas durante la confrontación. Por su parte, la dirección de la PNC fue enfática al señalar que no se permitirá que ningún miembro de la corporación atente contra la dignidad de los salvadoreños ni que se irrespeten las normativas establecidas para el trato con la población civil. Este caso subraya el compromiso de las autoridades por depurar la institución de aquellos elementos que desvirtúan su labor de servicio y protección.
Finalmente, además de su salida definitiva de la fuerza policial, Ayala Martínez y Lue Escalante deberán enfrentar un proceso disciplinario interno y una causa judicial en los tribunales correspondientes por las lesiones causadas y el abuso de autoridad. Con esta resolución, la PNC busca enviar un mensaje contundente de transparencia y respeto a los derechos humanos, reafirmando que cualquier abuso de poder será castigado con todo el rigor de la ley. La institución instó a la ciudadanía a continuar denunciando cualquier tipo de irregularidad para fortalecer la confianza en el sistema de seguridad nacional.

