El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador dictó una condena de siete años de prisión contra Denis Ariel Ramos Sorto, tras hallarlo culpable del delito de homicidio agravado tentado en perjuicio de su propio padre. Los hechos ocurrieron la tarde del 9 de abril de 2024, en el interior de una tapicería propiedad de la víctima, ubicada en la colonia Miramonte. Durante la vista pública, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó las pruebas testimoniales y periciales que confirmaron la intención criminal del ahora condenado hacia su progenitor.
Según el relato fiscal, Ramos Sorto laboraba como ayudante en el establecimiento de su padre cuando, tras una discusión, tomó un cuchillo y lo amenazó de muerte. Acto seguido, el agresor le propinó una herida de gravedad en el cuello, poniendo en riesgo inminente la vida de la víctima. Ante el tribunal, el imputado decidió confesar los hechos, admitiendo su responsabilidad directa en el ataque, lo que permitió agilizar la fase final del proceso judicial y confirmar la motivación delictiva que rodeó este lamentable incidente de violencia intrafamiliar.
La tragedia no culminó en muerte gracias a la rápida acción de testigos presenciales, quienes alertaron de inmediato a la Policía Nacional Civil (PNC). Los agentes lograron capturar a Ramos Sorto en el término de la flagrancia, mientras que el padre del agresor fue auxiliado y trasladado de emergencia a un centro hospitalario. Tras recibir atención médica especializada, la víctima logró recuperarse de las lesiones profundas provocadas por el arma blanca, permitiendo que el proceso avanzara bajo la calificación de homicidio en grado de tentativa.
Finalmente, el juez de sentencia valoró la gravedad del ataque y la relación de parentesco para establecer la pena de siete años de cárcel, la cual deberá cumplir en un centro penitenciario del país. El condenado permaneció en detención provisional desde el día de su arresto, y con esta resolución se cierra un caso que conmocionó a los residentes de la zona central de la capital. La sentencia reafirma el compromiso de las autoridades judiciales por castigar con rigor los actos que atentan contra la vida y la integridad física dentro del seno familiar.

