El Salvador cerró el pasado sábado 7 de febrero con cero homicidios a escala nacional, según los datos oficiales publicados por la Policía Nacional Civil (PNC). Este resultado positivo se suma a las estadísticas favorables registradas durante el primer tramo del mes, donde los días 1, 3, 4 y 5 también finalizaron sin muertes provocadas por la violencia. Con esta cifra, el país totaliza cinco jornadas con balance nulo de asesinatos en lo que va de febrero, manteniendo la racha de seguridad que ha transformado la realidad de las comunidades salvadoreñas.
Los logros en materia de seguridad no se limitan a las estadísticas diarias, sino que reflejan un cambio estructural profundo en la justicia del país. Las autoridades han destacado que El Salvador alcanzó una tasa histórica de 1.3 homicidios por cada 100,000 habitantes, posicionándose como una de las naciones más seguras de la región. Asimismo, el gabinete de seguridad informó que durante el pasado año 2025 se logró llevar al 0 % la impunidad en este delito, asegurando que cada hecho de violencia sea castigado con todo el rigor de la ley.
Esta transformación en los indicadores de violencia es atribuida directamente a la ejecución del Plan Control Territorial (PCT) y la implementación del régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022. Estas herramientas legales y operativas han permitido a las fuerzas del orden desarticular las estructuras criminales que operaban en el territorio, devolviendo la tranquilidad a los barrios y colonias. El respaldo legislativo ha sido fundamental para mantener estas medidas, las cuales continúan siendo el pilar principal de la estrategia gubernamental para erradicar a las pandillas.
Finalmente, el Gobierno reafirmó que la operatividad policial y militar se mantendrá en todo el país para garantizar que la tendencia de días sin homicidios sea sostenible en el tiempo. La reducción drástica de la violencia letal ha permitido, además, un florecimiento en sectores como el turismo y el comercio local, impactando directamente en la calidad de vida de la población. Con estos resultados, El Salvador ratifica su compromiso de seguir siendo un referente internacional en la recuperación del orden público y la protección de la vida de sus ciudadanos.

