Miles de personas se movilizaron el viernes en las calles de Mineápolis para protestar contra las redadas de la policía migratoria estadounidense, en una jornada de acción convocada por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes. La manifestación, denominada “apagón nacional”, se desarrolló tras semanas de creciente tensión que culminaron con la muerte a balazos de los activistas Renee Good y Alex Pretti, hechos que han provocado conmoción a nivel nacional.
La protesta reunió a ciudadanos, activistas y representantes de distintos sectores sociales, entre ellos el músico Bruce Springsteen, quien interpretó una canción en homenaje a los dos activistas fallecidos. La movilización contó además con el respaldo de autoridades demócratas que gobiernan el estado de Minesota y la ciudad de Mineápolis, considerada ciudad santuario por su negativa a cooperar con agencias federales en la aplicación de políticas de inmigración irregular.
Las redadas y deportaciones constituyen uno de los ejes centrales de la agenda del presidente republicano Donald Trump. Tras las muertes de los activistas, el mandatario anunció una “desescalada” temporal de los operativos y ordenó la salida del comandante de la Patrulla Fronteriza que lideraba las acciones en Mineápolis, designando en su lugar a Tom Homan, conocido como su zar fronterizo. No obstante, posteriormente Trump retomó un discurso de mano dura, al referirse públicamente a Alex Pretti como un “agitador” y “posible insurrecto”.
La situación se intensificó con el anuncio de cargos contra el periodista Don Lemon, expresentador de CNN, quien fue detenido tras participar en la cobertura de una protesta realizada en una iglesia de Saint Paul. Según el Departamento de Seguridad Nacional, Lemon es acusado de conspiración para privar de derechos e interferir con libertades protegidas por la Primera Enmienda, mientras que su defensa sostiene que su labor no difirió de su trabajo periodístico habitual. Un juez de Minesota se negó previamente a imputarlo, y organizaciones como el Comité para la Protección de Periodistas condenaron lo que calificaron como un ataque a la libertad de prensa.
En paralelo, el Departamento de Justicia abrió una investigación en materia de derechos civiles por la muerte de Alex Pretti, ocurrida el pasado 25 de enero durante un operativo de agentes migratorios. El caso continúa bajo escrutinio público y judicial, en un contexto de alta polarización política. Mientras tanto, los demócratas han intensificado su oposición a la agenda migratoria del presidente Trump, logrando incluso la parálisis presupuestaria del gobierno federal, a la espera de un acuerdo que permita destrabar las negociaciones en los próximos días.

