La Asamblea Legislativa ratificó un nuevo financiamiento destinado a continuar el proceso de modernización del Aeropuerto Internacional de El Salvador Óscar Arnulfo Romero y Galdámez (AIES), al aprobar un decreto que autoriza la adquisición de un préstamo suscrito entre el Ministerio de Hacienda y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por un monto de hasta $195 millones.
La ratificación se realizó durante la sesión plenaria ordinaria número 95, en la que el pleno legislativo dio su respaldo al contrato de crédito firmado el pasado 13 de enero por el ministro de Hacienda, Jerson Posada, previa autorización del congreso, cumpliendo con todos los requerimientos legales establecidos para este tipo de financiamientos internacionales.
El objetivo general del empréstito es impulsar el desarrollo económico nacional, fortalecer el turismo y mejorar la conectividad aérea, mediante la ampliación y modernización de la principal terminal aérea del país, ubicada en Comalapa, la cual registra un crecimiento sostenido en la demanda de servicios por parte de pasajeros nacionales e internacionales.
El contrato fue suscrito bajo una modalidad especial de inversión específica, orientada a ampliar las instalaciones del aeropuerto en respuesta al incremento del flujo de usuarios, garantizando una infraestructura moderna, funcional y acorde a los estándares internacionales de operación aeroportuaria.
Durante el estudio de la iniciativa, la comisión de hacienda y especial del presupuesto recibió a representantes del Ministerio de Hacienda, quienes expusieron los detalles técnicos del proyecto, que contempla la construcción de una nueva terminal aérea con seis nuevas salas de espera, áreas de doble altura, pasillos más amplios, iluminación natural y sistemas de absorción acústica que permitirán una experiencia más cómoda y eficiente para los usuarios.
La nueva infraestructura también incorporará estándares de accesibilidad universal, facilitando la movilidad de personas con discapacidad o dificultades de desplazamiento, como parte de un enfoque de inclusión y diseño integral del espacio aeroportuario.
Asimismo, el proyecto incluye la construcción de un nuevo pasillo de circulación en un tercer nivel, que permitirá separar el flujo de pasajeros que llegan de los que salen, con el objetivo de agilizar los procesos operativos, especialmente en horas de alta demanda, y mejorar la eficiencia logística de la terminal.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, la ampliación beneficiará directamente a más de 7.7 millones de pasajeros anuales hacia el año 2030, además de generar impactos positivos para más de 518,000 personas vinculadas al sector turismo, y aproximadamente 1.8 millones de salvadoreños de forma indirecta, al dinamizar la economía, fortalecer la conectividad aérea y consolidar a El Salvador como un destino turístico y logístico regional.
El decreto de financiamiento fue aprobado con 55 votos del pleno legislativo, consolidando así el respaldo institucional a uno de los proyectos estratégicos de infraestructura más importantes para el crecimiento económico, la competitividad y la proyección internacional del país.

