El Gobierno de Guatemala anunció la construcción de dos cárceles de máxima seguridad como parte de una estrategia para fortalecer el sistema penitenciario y mejorar las condiciones de control y seguridad en el país. Uno de los penales está proyectado para ser finalizado en menos de un año y entregado en el transcurso de 2026, según lo confirmó el presidente Bernardo Arévalo durante una entrevista radial.
De acuerdo con el mandatario, la primera prisión será edificada en el departamento de Izabal, al nororiente del país, y su construcción estará a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, con el objetivo de reducir los tiempos de ejecución al evitar procesos de licitación tradicionales. La obra tendrá una inversión estimada de 1,400 millones de quetzales, equivalentes a aproximadamente 182 millones de dólares estadounidenses. Aunque su financiamiento estaba contemplado en el Presupuesto General de la Nación 2026, la suspensión provisional dictada por la Corte de Constitucionalidad, tras admitir varios amparos por vicios formales, obligó al Ejecutivo a anunciar que el proyecto será incorporado mediante una ampliación al presupuesto vigente.
El segundo centro penitenciario de alta seguridad será construido en Masagua y se desarrollará a través de un proceso de licitación, con fecha de ejecución prevista para 2027. Este proyecto contará con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), lo que permitirá complementar la inversión estatal y garantizar estándares técnicos internacionales en su desarrollo.
El presidente Arévalo también informó que una división especializada de las Fuerzas Armadas de Guatemala trabaja actualmente en la revisión de planos, con la asesoría de expertos en infraestructura penitenciaria del gobierno de Estados Unidos, lo que busca asegurar que los nuevos recintos cumplan con criterios modernos de seguridad, funcionalidad y control interno.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Guatemala, encargado de la primera obra, cuenta con dos batallones especializados —Ingenieros de Construcción (BIC) e Ingenieros de Combate (Zapadores)— que desarrollan labores como mantenimiento vial, topografía, construcción, apoyo logístico, manejo de explosivos, instalación de puentes de emergencia y demolición de estructuras. El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, aseguró que la institución dispone del recurso humano y la maquinaria necesaria para ejecutar el proyecto.
En abril pasado, el Ministerio de la Defensa autorizó al Cuerpo de Ingenieros un presupuesto de 147 millones 940 mil quetzales, equivalentes a unos 18 millones de dólares, para la adquisición de maquinaria pesada y equipo logístico, incluyendo camiones de volteo, excavadoras, retroexcavadoras, motoniveladoras, compactadoras y camiones cisterna, entre otros.
Con estos proyectos, el Estado guatemalteco busca modernizar su infraestructura penitenciaria, fortalecer la seguridad interna y avanzar hacia un sistema carcelario más eficiente, capaz de responder a los desafíos actuales en materia de criminalidad, control territorial y administración penitenciaria.

