El Gobierno de El Salvador reafirma su apuesta estratégica por la educación pública con una inversión histórica de $800 millones, destinada al fortalecimiento integral del sistema educativo nacional, informó la ministra de Educación, Karla Trigueros, durante un recorrido por las bodegas donde se preparan los paquetes escolares que serán entregados al inicio del año lectivo.
La funcionaria confirmó que los paquetes escolares ya se encuentran listos y completos para ser distribuidos el próximo 2 de febrero, fecha oficial de inicio de clases en el sistema público. «Estamos emocionados por este inicio de clases. Estamos en esta bodega armando los paquetes que vamos a entregar a cada uno de los estudiantes. El señor presidente, Nayib Bukele, me ordenó que previéramos cada una de las necesidades de los niños en el desarrollo de sus actividades académicas», expresó.
Trigueros explicó que para el año escolar 2026 los paquetes han sido fortalecidos y diseñados de manera diferenciada según el nivel educativo, con el objetivo de responder de forma más efectiva a las necesidades reales del estudiantado. Entre las mejoras se incluyen cuadernos de 100 hojas —cuando anteriormente eran de 70—, la incorporación de un cuaderno adicional y la integración de materiales lúdicos para la primera infancia, como parte de la iniciativa de la primera dama, Gabriela de Bukele, enfocada en el aprendizaje a través del juego.
«Son 16 tipos de paquetes escolares, incluso para modalidades flexibles; les vamos a dar a todos los adultos, a todas las personas que no pudieron continuar su educación en algún momento, y les estamos dando las herramientas para que estudien», detalló la ministra, al subrayar el enfoque inclusivo de la política educativa.
La titular de Educación explicó que existen paquetes específicos para la primera infancia, desde kínder 4 hasta preparatoria; para estudiantes de primero a cuarto grado, y para cuarto grado en adelante. Cada paquete incluye dos uniformes completos, zapatos, cuadernos, colores, plumones, pinturas de dedo, lápices, lapiceros, tijeras, libros de texto, además de dispositivos tecnológicos según el nivel académico: tabletas de ocho y 10 pulgadas para los primeros grados, y computadoras portátiles para estudiantes de cuarto grado en adelante.
En materia tecnológica, Trigueros destacó que desde 2021 se han entregado 1.2 millones de dispositivos electrónicos en el sistema público, y que para 2026 se sumarán 440,000 equipos adicionales, alcanzando una inversión acumulada de $800 millones. Esta política, explicó, no solo busca dotar de herramientas tecnológicas a los estudiantes, sino también fortalecer sus capacidades digitales, incluyendo procesos de innovación vinculados a la inteligencia artificial.
«Estamos disminuyendo la brecha tecnológica. El presidente ha apostado por la inversión en la educación como ningún otro gobierno. Hemos invertido en infraestructura, tenemos escuelas renovadas, escuelas que cumplen la normativa internacional», afirmó.
La ministra también confirmó que este año los dos uniformes serán entregados simultáneamente al inicio del año escolar, garantizando que ningún estudiante inicie clases sin vestimenta adecuada. «Si su hijo no tiene uniforme porque es la primera vez en una escuela pública, no lo compre, madre de familia, nosotros se lo vamos a entregar», aseguró.
Trigueros desmintió, además, información difundida en redes sociales sobre la supuesta exclusión de productores nacionales en la adquisición de útiles escolares, aclarando que el Gobierno continúa comprando los insumos a proveedores salvadoreños. «A los productores salvadoreños se les ha comprado exactamente lo mismo que en años anteriores. Desmentimos categóricamente esos comentarios», sostuvo.
Finalmente, informó que el año escolar iniciará oficialmente el 2 de febrero con un lunes cívico en todas las escuelas públicas del país, jornada en la que se desarrollarán actos simultáneos y recorridos institucionales en distintos centros educativos.
Con estas acciones, el Gobierno del presidente Nayib Bukele consolida una transformación estructural del sistema educativo, basada en inversión sostenida, inclusión social, modernización tecnológica y fortalecimiento de la calidad educativa, posicionando a la educación como eje central del desarrollo nacional.

