Las autoridades de Chile informaron sobre la detención de un sospechoso vinculado al inicio intencional de incendios forestales en la región del Biobío, una de las zonas más afectadas por los siniestros que desde el fin de semana han causado graves daños humanos y materiales en el sur del país.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, calificó el hecho como uno de los incidentes más graves desde el punto de vista de la seguridad pública, al confirmar que durante la madrugada se logró establecer que una persona habría iniciado distintos focos incendiarios mediante el uso de líquidos acelerantes en una plantación de trigo.
Producto de esta acción, las fuerzas de seguridad procedieron a la detención del presunto responsable, a quien se le incautó un bidón con cinco litros de combustible. El arresto se realizó en las primeras horas del martes, como parte de las investigaciones desplegadas tras el inicio simultáneo de varios incendios.
Ese mismo día, el ministro Cordero informó sobre una nueva denuncia relacionada con el hallazgo de restos de materiales utilizados para provocar incendios en la ciudad de Concepción. Entre los objetos encontrados se localizaron envases plásticos parcialmente consumidos por el fuego, que aún contenían líquido acelerante, lo que refuerza la hipótesis de una acción deliberada.
Los incendios comenzaron el sábado en distintos puntos de la región del Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago. En pocas horas, y favorecidas por las altas temperaturas del verano austral y fuertes vientos, las llamas avanzaron con rapidez, arrasando poblados completos.
Las localidades de Lirquén y Penco figuran entre las más golpeadas por la tragedia, concentrando la mayoría de las al menos 20 víctimas mortales confirmadas hasta el momento. En Lirquén, durante la jornada del miércoles, comenzaron a llegar baños químicos y generadores eléctricos para atender a la población afectada.
En el sector de Punta de Parra, otro de los puntos más dañados, se inició la distribución de colchones, madera y maquinaria pesada, como tractores, con el objetivo de comenzar las tareas de reconstrucción de las viviendas y la infraestructura destruida.
Aunque los incendios continúan activos en algunas zonas, los bomberos informaron que el descenso de las temperaturas registrado en los últimos días ha ralentizado el avance de las llamas. En las últimas horas, los equipos de emergencia combatieron un foco activo en la localidad de Florida.
“Logramos bajar un poco la intensidad del fuego. Bajamos la carga calórica y está más lenta ahora el avance”, explicó el bombero Carlos Zulieta.
Las autoridades recordaron que en febrero de 2024 se registró una tragedia similar en los alrededores de Viña del Mar, donde incendios intencionales dejaron 138 fallecidos. Investigaciones posteriores determinaron que en aquel caso el fuego fue provocado por bomberos y brigadistas forestales.
Para atender la emergencia actual, el Gobierno chileno anunció la entrega de bonos de entre 700 y 1,500 dólares para las familias afectadas, que hasta el martes sumaban más de 7,500 personas damnificadas en el sur del país.

