Alcohol e intolerancia marcan el perfil de los pocos homicidios ocurridos en 2025

La implementación del régimen de excepción desde marzo de 2022 ha transformado de manera significativa el panorama de la seguridad en El Salvador, no solo al reducir de forma drástica los homicidios, sino también al modificar las circunstancias en que se cometen los pocos asesinatos registrados. Según datos oficiales, más del 50 % de los homicidios ocurridos en 2025 estuvo relacionado con la ingesta de alcohol.

El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, explicó que de los 82 homicidios contabilizados durante el año, al menos 43 estuvieron vinculados directamente al consumo de bebidas alcohólicas, previo a los hechos. De acuerdo con el funcionario, muchos de estos casos se produjeron mientras las personas involucradas se encontraban departiendo, lo que derivó en episodios de violencia por intolerancia social o familiar.

Villatoro detalló que 43 de los homicidios registrados en 2025 fueron producto de intolerancia social, 31 estuvieron relacionados con conflictos familiares y únicamente ocho se atribuyeron a delincuencia general. Estas cifras, según las autoridades, reflejan el impacto directo de la desarticulación de las estructuras criminales, tras la captura de más de 90,000 pandilleros y colaboradores durante el régimen de excepción.

Uno de los casos recientes ocurrió el pasado 29 de diciembre en Ciudad Arce, La Libertad Centro, donde la Policía Nacional Civil reportó el homicidio de un hombre de 70 años. La corporación policial informó que el responsable, identificado como Rigoberto Isaí Montes Lima, de 44 años, fue capturado y confesó el crimen. Las investigaciones establecieron que el hecho se produjo mientras ambos ingerían bebidas alcohólicas, situación que derivó en una discusión que terminó con un ataque mortal.

Las autoridades también señalaron que la mayoría de los homicidios de 2025 se cometieron con arma blanca. De los 82 casos registrados, 41 fueron perpetrados con este tipo de arma, 13 con armas de fuego y 10 con otros objetos. Villatoro destacó que estos datos confirman que las armas de fuego legales no son el principal factor en la violencia homicida del país.

En ese mismo sentido, el ministro de la Defensa, René Francis Merino Monroy, presentó un balance de lo decomisado a las pandillas durante el régimen de excepción, que incluye más de 23,000 teléfonos celulares y más de 5,000 armas de fuego. El funcionario coincidió en que las armas legales han servido para la protección de la población, mientras que las armas ilegales han sido las que históricamente han generado mayor daño.

Las autoridades de Seguridad sostienen que los resultados obtenidos posicionan a El Salvador como un referente regional en el combate a la criminalidad y en el manejo integral de la seguridad pública, al tiempo que evidencian un cambio profundo en las dinámicas de la violencia en el país.

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