El expresidente de Estados Unidos Bill Clinton no compareció este martes ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que investiga las conexiones del fallecido financiero Jeffrey Epstein con figuras influyentes del país y la forma en que las autoridades manejaron la información relacionada con sus crímenes. La audiencia había generado expectativas debido a la relevancia política y mediática del caso.
El presidente del comité, el congresista republicano James Comer, confirmó la inasistencia del exmandatario demócrata, quien gobernó entre 1993 y 2001. “No se presentó hoy”, declaró a la prensa, al tiempo que aclaró que Clinton no enfrenta acusaciones formales. “Nadie acusa a Bill Clinton de nada reprobable, solo tenemos preguntas”, puntualizó el legislador, al justificar la citación.
La convocatoria también incluyó a Hillary Clinton, ex secretaria de Estado y excandidata presidencial demócrata derrotada por Donald Trump en las elecciones de 2016. Su declaración está prevista para el miércoles; sin embargo, fuentes legislativas consideran poco probable que asista a la audiencia, lo que podría prolongar la controversia en torno al proceso.
El caso Epstein ha vuelto a ejercer presión sobre la administración de Donald Trump, luego de que el Departamento de Justicia publicara en diciembre únicamente una parte mínima de los expedientes relacionados con el financista, un mes después de haber vencido el plazo legal para su divulgación. Esta decisión generó críticas y alimentó cuestionamientos sobre la falta de transparencia.
La muerte de Epstein en 2019, cuando fue hallado ahorcado en su celda de una cárcel de Nueva York antes de enfrentar juicio por delitos sexuales, dio origen a numerosas teorías de conspiración. Sectores afines a Trump han sostenido que el financista pudo haber sido asesinado para proteger a personalidades de alto perfil, hipótesis que continúan circulando en el debate público.
Epstein, una figura conocida de la élite neoyorquina, fue acusado de haber explotado sexualmente a más de mil jóvenes, entre ellas menores de edad, en una red que habría involucrado a personas influyentes del ámbito político, económico y social. La magnitud del caso lo convirtió en uno de los escándalos más sensibles de las últimas décadas en Estados Unidos.
Durante su campaña presidencial de 2024, Trump prometió a su base revelar información contundente sobre el caso Epstein. No obstante, desde su regreso al poder, el mandatario se ha mostrado reticente a publicar los documentos completos del expediente, lo que ha provocado un efecto adverso incluso entre sus propios seguidores y ha reavivado las exigencias de transparencia por parte del Congreso y de la opinión pública.

