La Unión Sur dará un paso estratégico para fortalecer su sector agrícola con la creación del primer banco de semilla criolla del municipio, una iniciativa que contará con el respaldo técnico y financiero del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) de Costa Rica, como parte de un proyecto orientado a responder a los impactos del cambio climático en la zona oriental del país.
El banco de semillas forma parte de las soluciones planteadas por la Asociación de Desarrollo Económico Local (ADEL) de La Unión, dentro del proyecto Paz, Acción y Resiliencia (PARES), el cual busca mitigar los efectos que fenómenos como la sequía y la variabilidad climática podrían provocar en la agricultura local, una de las principales fuentes de sustento para las comunidades del municipio.
De acuerdo con Luis René Zúniga, técnico del proyecto PARES, el banco funcionará bajo un modelo solidario que permitirá a los agricultores acceder a semillas criollas para sus siembras y devolverlas posteriormente tras la cosecha. “Estamos hablando de un banco donde usted va a poder llegar y decir: yo quiero 10 libras de maíz porque con eso voy a sembrar tanto; pero cuando lo regrese después de la cosecha, va a regresar el doble, y si desea comprar, también se le venderá a un precio bajo”, explicó.
La ADEL de La Unión obtuvo una subvención económica del Catie que permitirá financiar este proyecto, el cual no solo contempla la creación del banco de semilla criolla, sino también otras acciones complementarias, como la instalación de un vivero comunitario destinado a la reforestación de zonas de recarga hídrica, ante la amenaza de sequías que podrían afectar a varios distritos en un plazo estimado de 15 a 20 años.
El proyecto también incluye un proceso de capacitación dirigido a los agricultores, con el objetivo de enseñarles a reproducir el maíz criollo, una semilla que se caracteriza por ser menos vulnerable a las plagas y requerir menos cuidados durante la siembra, lo que representa una alternativa viable y sostenible frente a las semillas comerciales.
Además, ya se han desarrollado diagnósticos técnicos para definir los mecanismos de captación de la semilla, así como los procesos adecuados para su conservación, reproducción y los trámites necesarios para su intercambio o venta abierta a los productores interesados. Con estas acciones, el banco de semilla criolla se perfila como una herramienta clave para disminuir los costos de producción agrícola y fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales de La Unión Sur frente al cambio climático.

