Avance histórico coloca a El Salvador por encima de potencias regionales en seguridad

El Salvador se ha consolidado como el país de América con el Índice Global contra el Crimen Organizado (IGCCO) más alto, al ubicarse en la posición 18 de 35 países del continente y en el puesto 77 de 193 naciones evaluadas a nivel mundial. Este resultado coloca al país por encima de Estados Unidos, que ocupa el lugar 14 en América y el 60 a escala global, así como de México, que se sitúa en la segunda posición continental y la tercera mundial, en un ranking que ordena a los países del peor al mejor desempeño en el combate contra el crimen organizado.

El índice, elaborado por la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional y financiado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, el Programa ENACT de la Unión Europea y el Gobierno de Noruega, evalúa una amplia gama de variables vinculadas a la criminalidad organizada. Entre ellas se incluyen los mercados criminales, la trata y el tráfico de personas, la extorsión, el tráfico de armas, el comercio de productos falsificados, los delitos contra la flora y la fauna, el tráfico de drogas en sus distintas modalidades, los delitos financieros, los grupos de estilo mafioso y las redes criminales transnacionales.

En el contexto regional, El Salvador también supera a países centroamericanos como Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala, que registran posiciones más bajas tanto a nivel continental como mundial. Únicamente Belice se sitúa por encima en la región centroamericana; sin embargo, mientras El Salvador ha experimentado un ascenso significativo de 25 puestos en el ranking mundial, Belice ha registrado un retroceso en su calificación respecto al año anterior, lo que refuerza la tendencia positiva salvadoreña.

El informe destaca que las medidas de seguridad implementadas por el Estado han sido determinantes para este avance. Programas como el Plan Control Territorial y la aplicación del régimen de excepción han permitido una ofensiva directa contra las estructuras criminales, reduciendo de forma significativa el control de las pandillas en los barrios y provocando una notable disminución de la extorsión. Según el documento, muchos negocios han dejado de incluir estos pagos ilícitos en sus costos operativos, mientras que el sector transporte reporta ahorros relevantes gracias a la reducción de las demandas extorsivas.

La evolución del país en este índice refleja una mejora constante en los últimos años. En 2021, El Salvador se encontraba entre los países con menor calificación, ocupando el puesto 46. Para 2023, avanzó hasta la posición 52 y, en la medición más reciente, alcanzó el lugar 77 a nivel mundial. Dado que el ranking se ordena del peor al mejor desempeño, este desplazamiento hacia números más altos evidencia un progreso sostenido y reconocido internacionalmente.

El reporte también subraya que la presión estatal ha afectado las fuentes de financiamiento de las pandillas, reduciendo su participación en el contrabando de cigarrillos y drogas, actividades que, según los análisis, han sido desplazadas hacia países vecinos como Guatemala y Honduras. Asimismo, se señala que el comercio ilícito de cannabis y otras drogas ha sufrido un impacto considerable, debilitando las redes criminales que operaban en el territorio.

De cara a 2025, los expertos destacan que las mejoras de El Salvador en el combate a la extorsión, el contrabando, el comercio ilícito, las redes criminales transnacionales y los delitos relacionados con la flora y la fauna muestran un avance significativo. Estos resultados consolidan la percepción de El Salvador como uno de los países mejor posicionados en América en la lucha contra el crimen organizado, marcando un cambio sustancial en su imagen internacional y en los niveles de seguridad interna.

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