El espíritu navideño llegó oficialmente al Centro Histórico de San Salvador, que por segundo año consecutivo se ha convertido en un vibrante destino familiar con la inauguración de la Villa Navideña, una propuesta impulsada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele para llenar de alegría, color y tradición las noches de diciembre. Desde anoche, miles de salvadoreños disfrutaron del esperado encendido del Árbol de Navidad, un espectáculo que marcó el inicio de la temporada en un ambiente festivo y lleno de magia.
La celebración inaugural se desarrolló en la icónica Plaza Gerardo Barrios, donde el público vivió un espectáculo visual inolvidable. El gran momento llegó cuando Lula, la carismática presentadora, dio la bienvenida a Santa Claus, quien realizó la cuenta regresiva desde diez para encender el Árbol Navideño exactamente a las 7 de la noche. El instante estuvo acompañado de un show de fuegos artificiales que iluminó el cielo, mientras una suave «nevada» caía sobre los asistentes, creando un efecto encantador que convirtió la plaza en un escenario de fantasía.
Durante el evento, personajes entrañables como el Hombre de Nieve, El Grinch, Mamá Claus y el Soldadito de Plomo recorrieron la plaza, compartiendo con los visitantes y elevando aún más la emoción de la noche. Las presentaciones de danza que siguieron al encendido añadieron color y dinamismo, envolviendo a las familias en un ambiente festivo que celebraba la unión, la alegría y la tradición navideña.
La Villa Navideña se extiende por las principales plazas del Centro Histórico, ofreciendo un recorrido lleno de luces, decoraciones temáticas y espacios pensados para el disfrute de grandes y pequeños. Abre sus puertas diariamente desde las 10 de la mañana hasta la medianoche, garantizando a los salvadoreños horas de entretenimiento en un ambiente seguro, accesible y completamente gratuito.
El programa de actividades para este año es amplio y diverso. Incluye espectáculos artísticos como danza, conciertos, obras de teatro, recitales y la presentación de villancicos tradicionales. Para los más pequeños, la Villa ofrece juegos, pinta caritas y talleres interactivos diseñados para estimular la creatividad y el entretenimiento familiar. Cada espacio está orientado a reforzar el sentido de comunidad y celebrar la Navidad como uno de los momentos más especiales del año.
Con esta iniciativa, el Centro Histórico se reafirma como el principal punto de encuentro para las familias salvadoreñas durante la temporada navideña, consolidando una tradición que sigue creciendo y que ya forma parte esencial de la identidad festiva del país.

