La laguna El Jocotal, uno de los principales refugios de biodiversidad del oriente salvadoreño, recibió este viernes una nueva jornada de limpieza en la que fueron extraídas más de cinco toneladas de jacinto de agua, también conocido como ninfa, una planta invasora que afecta la salud del ecosistema y dificulta las actividades de pesca en la zona. Las labores se desarrollaron en el distrito de El Tránsito, municipio de San Miguel Oeste, y contaron con la participación del Ministerio de Medio Ambiente, Oikos Solidaridad, la Universidad de El Salvador y decenas de habitantes de las comunidades aledañas.
El jacinto de agua es una planta flotante con raíces densas y oscuras que tiende a cubrir grandes superficies de cuerpos de agua dulce. Su proliferación genera una reducción significativa del oxígeno, afecta la movilidad de los pescadores y altera el equilibrio natural del ecosistema. “Sabemos bien que el jacinto de agua le quita oxígeno a la laguna y dificulta la pesca, porque al formarse islas de la planta el agua es más escasa y los pescadores encuentran obstáculos para movilizarse”, explicó Glenda Castillo, técnica de Oikos.
La planta extraída fue depositada en un sector conocido como La Pedrera, donde su descomposición servirá como materia orgánica para la conservación del suelo. “Tiene un doble propósito: retiramos la especie invasora y a la vez contribuimos a mejorar el área donde se deposita”, añadió Castillo.
Más de 30 voluntarios participaron en la jornada, entre ellos Rodrigo Claros, estudiante de Ingeniería Agronómica, quien destacó que estas acciones les permiten comprender el impacto que puede generar una sola especie en un área natural protegida. La laguna El Jocotal alberga una riqueza biológica excepcional: 51 especies vegetales, 21 especies de peces —incluyendo endémicas—, 252 especies de aves, 43 mamíferos, 13 anfibios y 33 reptiles.
Los habitantes de la zona explicaron que estas jornadas deben realizarse constantemente debido a la rápida reproducción de la planta invasora. “Cuando la laguna está llena de esas plantas, no se puede salir a pescar; la ninfa se mueve con el viento y debemos esperar a que se abra un espacio. Ya se han hecho limpiezas antes, pero vuelve a crecer muy rápido”, señaló Víctor Argueta, residente del lugar.
La comunidad del entorno se sostiene principalmente de la agricultura y la pesca, siendo la comercialización de tilapia una actividad clave para su economía. Por ello, la recuperación del espejo de agua es vital no solo para la conservación ambiental, sino también para asegurar la sostenibilidad de las familias que dependen directamente de la laguna El Jocotal.

