La tragedia en Sri Lanka continúa profundizándose tras el paso del ciclón Ditwah, que ha dejado un saldo de 607 personas fallecidas, según informó el Centro de Gestión de Desastres (CGD). El país enfrenta uno de los episodios climáticos más devastadores de su historia reciente, mientras las autoridades advierten que las condiciones meteorológicas seguirán deteriorándose en los próximos días.
El CGD detalló que al menos 214 personas permanecen desaparecidas y que más de dos millones de habitantes, pertenecientes a más de 586.000 familias, han resultado afectados por las inundaciones, deslizamientos y fuertes vientos que trajo consigo el fenómeno climático. Las cifras de daños materiales también son alarmantes: 4.164 viviendas han sido totalmente destruidas y otras 67.505 presentan daños parciales, lo que evidencia la magnitud del impacto sobre la infraestructura del país.
El Departamento de Meteorología alertó que las precipitaciones aumentarán nuevamente entre el 9 y el 11 de diciembre debido al fortalecimiento del monzón del noreste, un factor que podría complicar aún más las labores de rescate y el acceso a las zonas afectadas. Equipos de emergencia continúan trabajando para evacuar a comunidades aisladas, aunque las condiciones del terreno dificultan las operaciones.
Paralelamente, la Organización Nacional de Investigación de la Construcción emitió una alerta temprana de deslizamientos de tierra de nivel 3 para áreas vulnerables en los distritos de Kandy, Kegalle, Kurunegala, Matale y Nuwara Eliya, donde el suelo saturado por la lluvia aumenta considerablemente el riesgo de derrumbes. Las autoridades instaron a la población a mantenerse informada y obedecer las órdenes de evacuación.
La nación surasiática encara días decisivos en medio de un escenario de emergencia humanitaria y climática, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del desastre y las necesidades que puedan surgir para la recuperación y asistencia.

