El Plan Control Territorial frena el hurto de ganado y revitaliza el campo salvadoreño

El Plan Control Territorial continúa mostrando resultados significativos en la lucha contra los delitos que afectan tanto a las zonas urbanas como rurales del país. Más allá de las más de 90,000 capturas de pandilleros y sus colaboradores, esta estrategia ha permitido disminuir o incluso eliminar delitos que perjudicaban gravemente la economía nacional, entre ellos el cuatrerismo.

La Policía Nacional Civil (PNC) informó que el Plan Control Territorial golpeó con firmeza las estructuras dedicadas al robo, hurto y destace clandestino de ganado, delitos que históricamente tomaban fuerza en las temporadas de fin de año. La reducción de estas prácticas ha traído como resultado un entorno más seguro para los productores agropecuarios, quienes ahora pueden desarrollar sus actividades con mayor tranquilidad.

Las autoridades destacaron que la protección de los campos ganaderos es fundamental para la economía rural. “La base de la economía en las zonas ganaderas tiene la seguridad y el monitoreo de la Policía”, indicó la PNC, reforzando el compromiso institucional de brindar acompañamiento permanente a los productores.

El éxito de estas acciones ha sido posible gracias al trabajo coordinado entre la Policía y la Fiscalía General de la República, que han desarticulado grupos dedicados al hurto de ganado en diversos puntos del país. El pasado 3 de febrero, el ministerio público informó sobre la captura de 13 personas vinculadas con este delito. Operaban en la Hacienda Los Platanares y en los cantones Las Piedronas y San Josecito, en Zacatecoluca, departamento de La Paz. A una de las víctimas, los delincuentes le hurtaron 19 cabezas de ganado, y a otra, 12.

Con la disminución del cuatrerismo, los ganaderos han podido recuperar no solo su inversión, sino también su confianza en las instituciones y en el futuro productivo del país. La vigilancia, el control y la captura de estructuras delictivas han permitido impulsar la economía agrícola, garantizar el comercio interno y resguardar el patrimonio de cientos de familias que dependen de la ganadería para subsistir.

El Plan Control Territorial no solo ha transformado la seguridad ciudadana, sino que también ha marcado un antes y un después en la protección del sector agropecuario, fortaleciendo la estabilidad económica y social en las comunidades rurales de El Salvador.

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