En el caserío El Sompopo, del cantón Cujucuyo, en el distrito de Texistepeque, Santa Ana Norte, los habitantes están a punto de ver concretado un sueño largamente esperado: una calle pavimentada, segura y funcional. Equipos del Fondo de Conservación Vial (Fovial) han entrado en la etapa final del proyecto de pavimentación, que abarca medio kilómetro de vía y representa una transformación significativa para la calidad de vida de las familias y el desarrollo de la zona.
Durante años, el acceso al caserío se caracterizó por ser una calle de tierra, dificultando la movilidad de vehículos y peatones, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el lodo, los charcos y la erosión complicaban el paso. Esta situación afectaba a estudiantes, productores agrícolas, comerciantes y a todas las familias que dependían de esta ruta para su vida cotidiana.
Con una inversión de $145,000, la obra se encuentra en un 95 % de avance y está proyectada para concluir esta misma semana. Los trabajos incluyen la preparación de la base de suelocemento y la colocación de una carpeta de concreto hidráulico de 15 centímetros de espesor, una solución que garantiza mayor durabilidad, resistencia y eficiencia. Además, se han construido bordillos de concreto y canaletas para asegurar una adecuada evacuación de aguas lluvias y servidas, previniendo futuros daños y conservando la integridad de la vía.
La pavimentación no solo representa un cambio físico, sino también un impulso al desarrollo de la zona. Con la nueva calle, se facilitará el tránsito de vehículos y peatones, así como el transporte de mercaderías, producción agrícola y ganado, fortaleciendo la economía local. Las comunidades aledañas también se verán beneficiadas, ya que la vía funcionará como punto de conexión entre distintos sectores rurales y urbanos.
Fuentes del Fovial destacaron que este tipo de intervenciones forman parte de la estrategia del Gobierno del presidente Nayib Bukele para mejorar la conectividad vial, tanto en zonas rurales como urbanas, reduciendo brechas históricas de acceso y promoviendo oportunidades para las comunidades más alejadas.
Los habitantes de El Sompopo y sus alrededores observan con optimismo la culminación del proyecto, conscientes de que la nueva infraestructura no solo traerá comodidad, sino también seguridad vial, desarrollo económico, acceso a servicios y una mejora sustancial en su vida diaria. La nueva calle no es solo concreto: es progreso, esperanza y dignidad para cientos de familias.

