El Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador condenó a 12 años de prisión a Irvin Esteban Rivera Martínez por el delito de extorsión, cometido en perjuicio de un comerciante que se encontraba bajo régimen de protección. Según las investigaciones de la Fiscalía General de la República, el imputado exigía pagos mensuales de entre $100 y $200, bajo amenazas de muerte, para permitir que la víctima continuara con su negocio en la capital.
El caso fue investigado por agentes especializados, quienes, por instrucciones del Ministerio Público, profundizaron la entrevista con la víctima para establecer una estrategia que permitiera identificar a los responsables. El comerciante declaró que los sujetos llegaron a su local, se identificaron como pandilleros y le entregaron un papel con un número telefónico al que debía llamar para coordinar los pagos.
Tras ser coaccionado, el afectado se comunicó con los extorsionistas, quienes le indicaron que inicialmente debía pagar $100 y luego $200, advirtiéndole que, si no cumplía, sería asesinado. Durante el proceso judicial, el Ministerio Público presentó como principal prueba el testimonio de la víctima, quien colaboró desde el inicio de la investigación, proporcionando información clave para las diligencias.
Además, se presentaron otras evidencias, como fotografías y actas de investigación, que documentaban el momento en que Rivera Martínez recibía el dinero producto de la extorsión. Con base en estas pruebas, el tribunal determinó su responsabilidad y dictó la condena de cárcel, reafirmando el compromiso de combatir este tipo de delitos que afectan la seguridad y el desarrollo de los comerciantes salvadoreños.

