Al menos media docena de policías resultaron heridos tras una serie de ataques simultáneos perpetrados por miembros del Estado Mayor Central (EMC), facción disidente de las extintas FARC, en varias estaciones de Policía del departamento del Cauca, Colombia. De acuerdo con reportes de la prensa, la ofensiva fue ejecutada contra los puestos de Jambaló, Silvia, Padilla, Corinto y Morales, utilizando ráfagas de fusiles y explosivos lanzados desde drones, una modalidad que evidencia el uso de tecnología militar por parte de los grupos insurgentes.
Los ataques ocurrieron pocas horas después de un video difundido por alias “Iván Mordisco”, líder del EMC, en el que advertía una respuesta armada a la Fuerza Pública, tras los bombardeos ordenados por el presidente Gustavo Petro en las selvas de Guaviare y Arauca, operaciones que dejaron varios combatientes neutralizados. Este hecho marcó una escalada significativa en el conflicto, al involucrar múltiples municipios y estructuras policiales en una acción coordinada.
El presidente Petro, por su parte, reaccionó señalando a “Iván Mordisco” no como un combatiente revolucionario, sino como un narcotraficante vinculado a Alirio Zarate, alias “El Runcho”, quien supuestamente habría ordenado su asesinato. “Derrocha la vida de sus hombres y de los menores de edad combatientes por el negocio con él y con los compradores extranjeros”, escribió el mandatario colombiano en su cuenta de X, acusando además a actores políticos nacionales y extranjeros de servir como aliados indirectos del conflicto.
Medios locales han reportado que los enfrentamientos continúan en varias zonas del Cauca y mencionan el supuesto derribo de un helicóptero del Ejército, aunque esta información aún no ha sido confirmada por las autoridades. La región permanece bajo máxima alerta, con refuerzos militares desplegados para contener la ofensiva y proteger a la población civil, mientras aumenta la tensión en uno de los territorios históricamente más afectados por el conflicto armado.

