El sistema bancario salvadoreño continúa mostrando un desempeño sólido, respaldado por el aumento sostenido del ahorro formal. De acuerdo con la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), al cierre de septiembre de 2025 los depósitos totales alcanzaron $21,646.5 millones, lo que representa un incremento interanual del 19.5 %, equivalente a $3,525.8 millones adicionales respecto al mismo mes del año anterior.
El crecimiento estuvo encabezado por los depósitos a plazo, particularmente aquellos pactados hasta un año, que registraron un avance del 19.9 % y se ubicaron en $7,234.9 millones. Este comportamiento refleja la preferencia creciente de los salvadoreños por instrumentos que combinan seguridad con rendimientos competitivos. En total, los depósitos a plazo sumaron $8,053.1 millones, un 18.1 % más que en 2024. Incluso los depósitos mayores a un año mostraron un repunte moderado del 4.4 %, alcanzando $818.1 millones.
Los depósitos a la vista, que incluyen cuentas de ahorro y corrientes, también aportaron de forma significativa al crecimiento del sistema. Estos pasaron de $10,956.7 millones en septiembre de 2024 a $13,218.5 millones en 2025, lo que representa una variación del 20.6 %. Esta categoría continúa siendo la principal fuente de liquidez del sector, al concentrar más del 60 % del total de fondos captados.
El informe de Abansa además detalla el liderazgo de Bancoagrícola, que encabeza la captación de depósitos con $5,720.3 millones, seguido por Banco Cuscatlán con $3,678.2 millones, BAC Credomatic con $3,068.2 millones, Davivienda con $2,833.8 millones y Banco Hipotecario con $1,745.3 millones. Estas cinco instituciones mantienen la mayor parte del ahorro nacional y muestran un crecimiento estable año con año.
Asimismo, Abansa reporta un incremento sostenido en los fondos administrados por la banca, que alcanzaron nuevamente los $21,646.5 millones, superando los niveles de agosto y muy por encima de los registrados un año antes. Este desempeño ha permitido fortalecer la colocación de créditos y contribuir al dinamismo económico del país.
En un entorno macroeconómico estable y con un clima de negocios más favorable, los resultados refuerzan la importancia del ahorro formal en la estabilidad financiera de los hogares. Según Abansa, los salvadoreños muestran “mayor disciplina financiera y un creciente interés por productos que les permiten hacer crecer su dinero de manera segura”.
La tendencia observada en septiembre apunta a un cierre de año robusto para la banca nacional, apoyado en una población que continúa fortaleciendo sus hábitos de ahorro y planificación financiera.


