ChildX exige a Suecia sancionar a Amazon por venta de muñecas que “banalizan el abuso infantil”

La organización sueca ChildX presentó una demanda judicial contra Amazon y otras dos plataformas digitales por la venta de muñecas sexuales con rasgos infantiles, un hecho que ha desatado preocupación en Europa sobre la falta de regulación de este tipo de productos en línea.

El caso se conoce poco después de que Francia anunciara su intención de suspender la plataforma Shein, de origen chino, tras detectar que en su catálogo también se comercializaban artículos similares junto con armas de categoría A.

De acuerdo con ChildX, la venta de estas muñecas viola directamente las leyes suecas sobre explotación sexual infantil, que prohíben cualquier tipo de representación sexualizada de menores. “No queremos que estos sitios web estén autorizados en Suecia, ya que banalizan el abuso infantil, lo que puede conducir a un aumento de los abusos reales”, declaró la secretaria general de la organización, Ida Östensson, en declaraciones a AFP.

La ONG explicó que decidió no divulgar los nombres de las dos páginas adicionales demandadas, una con sede en Suecia y otra en China, para evitar que el tráfico en esos sitios aumente. Según la organización, la presencia de estos productos en grandes plataformas como Amazon contribuye a normalizar la explotación sexual infantil y a incrementar la demanda de contenido pedófilo.

Östensson también instó al Gobierno de Suecia a fortalecer su marco legal, otorgando a la policía la facultad de ampliar y actualizar la lista negra de portales web que difunden material o promueven abusos contra menores. Actualmente, esa lista es voluntaria para los operadores de telecomunicaciones, lo que limita su eficacia.

Además, ChildX pidió que se estudie la posibilidad de suspender o prohibir por ley a las páginas que distribuyan productos o contenidos que sexualicen a los niños. “Las leyes sobre explotación sexual infantil deben evolucionar para incluir también la venta de artículos que representen a menores en contextos sexuales”, afirmó Östensson.

La demanda contra Amazon podría abrir un precedente internacional, ya que pone sobre la mesa el debate acerca de la responsabilidad legal de las plataformas digitales en la supervisión de los productos que comercializan terceros.

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