Jamaica se encuentra en máxima alerta ante la inminente llegada del huracán Melissa, una tormenta de categoría 5 que amenaza con provocar una destrucción masiva en la isla, según advirtieron las autoridades locales y organismos internacionales de socorro.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó este martes que Melissa se ubicaba a unos 185 kilómetros de Kingston, la capital jamaicana, con vientos sostenidos de hasta 280 kilómetros por hora. El fenómeno, considerado “extremadamente peligroso”, avanza lentamente por el Caribe y ya ha dejado siete personas fallecidas: tres en Jamaica, tres en Haití y una en República Dominicana.
La Cruz Roja de Jamaica confirmó que ya ha comenzado a distribuir agua potable y kits de higiene en las comunidades más vulnerables. “Hay algunas zonas en las que ya se están produciendo deslizamientos de tierra”, advirtió Esther Pinnock, portavoz de la organización humanitaria.
De acuerdo con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), cerca de 1,5 millones de personas podrían resultar afectadas por la tormenta, en una nación con una población de 2,8 millones de habitantes. “La amenaza humanitaria es grave e inmediata”, alertó desde Ginebra Necephor Mghendi, jefe de la delegación para el Caribe anglófono y neerlandófono.
El primer ministro Andrew Holness hizo un llamado urgente a la población del extremo occidental de la isla para evacuar, señalando que “no existe infraestructura capaz de resistir una tormenta de categoría 5”. Sin embargo, algunos residentes se resisten a abandonar sus hogares.
“No me voy a mover. No creo poder escapar de la muerte”, expresó a la AFP Roy Brown, un plomero de la zona costera de Port Royal, en Kingston, quien aseguró haber tenido malas experiencias en los refugios gubernamentales. En la misma línea, la pescadora Jennifer Ramdial declaró: “Simplemente no me quiero ir”.
El primer ministro insistió en que la evacuación es “por el bien nacional de salvar vidas”, advirtiendo que “se les ha alertado, ahora depende de ustedes”.
Si mantiene su intensidad actual, Melissa podría convertirse en el huracán más potente que haya tocado tierra en Jamaica desde que existen registros meteorológicos. Su lento desplazamiento —menor que el paso de una persona caminando— podría prolongar el impacto destructivo sobre la isla, aumentando el riesgo de inundaciones, deslizamientos y pérdidas humanas.

