Los riesgos que amenazan la vida de los salvadoreños han cambiado, ya que la inseguridad vinculada a las pandillas, que antes era la principal causa de muerte, ha sido superada por los accidentes de tránsito. Datos recientes de la Policía Nacional Civil y del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (Onasevi) muestran que la mortalidad por siniestros viales ha superado la tasa de homicidios en los últimos años.
Gracias al Plan Control Territorial y al régimen de excepción, se ha logrado una reducción significativa y constante de los homicidios; sin embargo, las muertes por accidentes de tráfico han ido en aumento, posicionándose como una de las principales causas de fallecimiento en el país.
Los números del primer semestre de 2025 reflejan esta tendencia, con 40 homicidios frente a 599 muertes por accidentes viales. Esta situación se ha mantenido desde años anteriores, por ejemplo, en 2022 la tasa de mortalidad por siniestros viales fue de 21.36 por cada 100,000 habitantes, mientras que la de homicidios fue de 7.8. Ese año murieron 1,352 personas en accidentes y 456 por violencia homicida. En 2023 hubo 1,256 fallecidos por siniestros viales (tasa 19.81) y 154 homicidios (tasa 2.4). En 2024 la tasa de homicidios fue de 1.9, mientras que la de siniestros viales alcanzó 21.61, con 1,303 muertes y 114 homicidios.
“El país registra más muertes por accidentes de tránsito que por homicidios, lo que convierte a los siniestros viales en un tema prioritario”, afirmó Romeo Rodríguez, ministro de Obras Públicas. Según Onasevi, las principales causas de estas muertes han sido la distracción al conducir y la velocidad excesiva, afectando principalmente a hombres entre 19 y 25 años.
Además, otros factores comunes incluyen el uso del celular mientras se conduce, manejar bajo la influencia del alcohol y no respetar las señales de tránsito. Frente a este panorama, las autoridades han implementado nuevas medidas de prevención y endurecimiento de sanciones para reducir la siniestralidad, similar al éxito alcanzado con la reducción de homicidios mediante políticas públicas.
Antes, “nadie prestaba atención a las cifras de muertes y lesiones en accidentes de tránsito, debido al alto número de homicidios diarios; el régimen de excepción nos ha permitido enfocarnos en otras áreas como la seguridad vial”, explicó Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad.
En diciembre pasado, la Asamblea Legislativa aprobó reformas a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que incluyen multas más severas y tolerancia cero para el consumo de alcohol al conducir. Conducir bajo los efectos del alcohol implica una multa de $150, detención por 72 horas y suspensión de la licencia por un año. Además, el Código Penal incorporó nuevas conductas dentro de conducción peligrosa, como competir en carreras ilegales o desafiar la seguridad vial intencionadamente.
Las penas de prisión para conducción peligrosa también aumentaron: de dos a cinco años para conductores particulares y de cinco a diez años para quienes operan transporte público.
En lo que va de 2025, esta tendencia continúa. Entre enero y junio se registraron 40 homicidios y 599 muertes en accidentes de tránsito, según datos policiales y de Onasevi.
Un accidente trágico ocurrió el 29 de junio en el kilómetro 116 de la carretera Panamericana, en San Miguel Oeste, donde murieron dos personas, incluyendo un niño de seis años.
El Gobierno del presidente Nayib Bukele ha reafirmado su compromiso de fortalecer la seguridad vial e hizo un llamado a la población a respetar las normas de tránsito para reducir estas muertes.
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