FMLN busca redefinirse en su segundo congreso nacional

Agobiado por derrotas electorales consecutivas y con un respaldo ciudadano en mínimos históricos, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) inició el 10 de julio su segundo congreso nacional con la intención de redefinir su rumbo político. El evento, que se extenderá hasta el próximo 10 de octubre, busca abrir espacios de debate tanto para su reducida militancia como para sectores de la denominada sociedad civil.

“El FMLN abrirá también espacios para reencontrarse con los movimientos sociales, las juventudes, las mujeres organizadas, el campesinado y los trabajadores”, señaló el partido a través de un comunicado difundido en redes sociales. El secretario general del FMLN, Manuel Flores, hizo un llamado a que más personas participen del proceso, opinando “qué tipo de partido necesita El Salvador, qué tipo de FMLN la gente quiere”.

El congreso nacional pretende recoger propuestas e insumos que serán discutidos en una plenaria central el 10 de octubre, fecha simbólica que coincide con el aniversario de fundación del FMLN como organización guerrillera. Sin embargo, el esfuerzo de renovación enfrenta fuertes cuestionamientos.

El sociólogo y catedrático René Martínez advirtió que el problema del partido no radica en su línea política, sino en su “falta de credibilidad” y el “desastre político, ideológico, electoral y cultural” que arrastra desde 2014. Martínez recordó que el punto de inflexión fue la estrecha victoria de Salvador Sánchez Cerén en 2014, lo que marcó el inicio del declive del partido.

“El FMLN ha pasado de ser una fuerza política relevante a estar en proceso de extinción formal y real”, afirmó el sociólogo, quien señaló que la ciudadanía asocia al partido con actos de corrupción, traición a sus principios y una gestión compartida con ARENA de lo que denominó “una sociedad del miedo”.

Actualmente, el FMLN no cuenta con representación en la Asamblea Legislativa ni en los gobiernos municipales. Según Silvia Cartagena, dirigente del partido, el padrón de militantes ronda los 16,000 afiliados, una cifra lejana a los tiempos en que el FMLN era la principal fuerza política del país.

El congreso nacional se presenta como una última oportunidad para el FMLN de reconectar con la población, aunque analistas advierten que los retos van más allá de ajustes discursivos o estratégicos.

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