El reconocido cantante se encontraba sobre el escenario cuando, en la madrugada del 8 de abril, el techo del club nocturno Jet Set se desplomó.
La denuncia penal presentada por las hermanas Casiey Aileen y Ana Beatriz se suma a otras 108 demandas civiles contra Antonio y Maribel Espaillat, dueños del establecimiento, quienes fueron detenidos la semana pasada y enfrentan cargos por homicidio involuntario.
«Esta querella representa una herramienta legal y, a la vez, un acto de memoria», afirmó un comunicado emitido por las hijas de Pérez. «No busca castigar sin fundamentos ni promover juicios paralelos».
«Su objetivo es que se investigue a fondo, se esclarezca la verdad, se asignen responsabilidades donde corresponda y se reconozca a las víctimas», agregaron. «Que este caso (…) sirva para corregir, aprender y, sobre todo, proteger».
Los hermanos Espaillat podrían enfrentar hasta dos años de prisión por el delito que se les imputa.
Un juez decidirá este miércoles si el proceso continuará con ellos en libertad. El Ministerio Público solicitó prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para su hermana Maribel.
Se les acusa de «gran irresponsabilidad y negligencia» en la administración del local, que presentaba «deficiencias estructurales».
Según un informe técnico, el colapso del techo ocurrió debido a una carga excesiva de ductos, equipos de aire acondicionado y tanques de agua, instalados sin realizar los estudios necesarios para garantizar que la estructura soportara ese peso.
Además, la fiscalía denunció que los propietarios intentaron intimidar o manipular a empleados que podrían ser llamados como testigos.
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