El presidente de la República, Nayib Bukele, ofreció este domingo un discurso firme y desafiante en el Teatro Nacional de San Salvador, con motivo del primer año de gestión de su segundo mandato. Durante una intervención de una hora con tres minutos, el mandatario aseguró que El Salvador seguirá construyendo su propio camino, libre de injerencias externas y “agendas globalistas”.
“En El Salvador no competimos por la aprobación de quienes desean vernos fracasar”, afirmó Bukele. “Lideramos con el ejemplo para los que quieran buscar inspiración, pero ante todo estamos construyendo nuestro propio futuro, en nuestro propio país, para nuestra propia gente, con nuestros propios métodos”.
Con estas palabras, Bukele reafirmó su compromiso con la independencia nacional, al tiempo que lanzó una crítica directa contra los sectores que, según él, promueven ataques coordinados desde el extranjero. Denunció que su gobierno enfrenta una ofensiva articulada por actores internacionales, medios de comunicación opositores y organizaciones no gubernamentales, todos repitiendo los mismos señalamientos.
“A las fuerzas externas que temen el poder de independencia de una pequeña nación, les decimos que nuestro futuro puede ser hermoso, pero construirlo no será ni rápido ni sencillo. Requerirá confianza, paciencia y sacrificio”, sostuvo.
El presidente también dirigió un mensaje claro a la comunidad internacional: “Queremos ser amigos, socios, sus aliados. Lo que no queremos es ser sus lacayos”.
Bukele también se refirió a las acusaciones de autoritarismo. “¿Saben qué? Me tiene sin cuidado que me llamen dictador. No éramos un país peligroso, nosotros éramos el país más peligroso del mundo”, dijo, defendiendo las medidas implementadas en seguridad y gobernabilidad.
Con este discurso, Bukele refuerza una narrativa de soberanía nacional, confrontación con los críticos externos y un liderazgo que, según él, ha devuelto la esperanza al país.
Lea También: Presidente Bukele denuncia encubrimiento sistemático de crímenes por gobiernos anteriores

