El reciente acuerdo alcanzado entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el gobierno del presidente Nayib Bukele asegurará el crecimiento y el desarrollo económico de El Salvador, tras años de estancamiento durante las administraciones de ARENA y el FMLN, según destacaron analistas económicos y expertos en administración pública como Marvin DePaz, Nelson Flores y David Hernández.
Este acuerdo por $1,400 millones forma parte de un programa global de $3,500 millones, en el cual participan otras instituciones multilaterales como el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).
Según Nelson Flores, el acuerdo permitirá la ejecución de importantes obras de infraestructura que beneficiarán a la población salvadoreña, sumándose a las que ya ha construido el gobierno de Bukele desde 2019. «Este acuerdo técnico es muy importante, puesto que va a permitir lograr un crecimiento económico y un desarrollo sostenible, se podrán realizar y completar obras de infraestructura fundamentales para el progreso, se va a reforzar la sostenibilidad fiscal y fortalecerá las reservas de país», señaló Flores, experto en administración pública.
Además, como parte del acuerdo, el Estado salvadoreño se compromete a mejorar en áreas clave como la transparencia y las políticas fiscales. «Este acuerdo va a permitir que otros organismos internacionales de financiamiento, como el BID, Banco Mundial y el CAF, cooperen también para impulsar este desarrollo de país, mejorando las políticas fiscales, la gobernanza y la transparencia en todos los órganos del Estado. Y los programas sociales se verán fortalecidos por el aumento de una mayor recaudación fiscal», añadió Flores.
Por su parte, Marvin DePaz, economista y máster en Relaciones Internacionales, consideró que el acuerdo no solo será positivo para el país, sino que también mejorará su calificación de riesgo y proporcionará estabilidad financiera. «Este tipo de acuerdos busca, en primer lugar, promover la cooperación monetaria, asegurar la estabilidad financiera, y esto último con miras a mejorar la balanza comercial y el crecimiento económico sostenible en el tiempo», explicó DePaz, valorando además que la credibilidad del gobierno salvadoreño ante los organismos multilaterales ha quedado demostrada.
El acuerdo se aprobó poco después de que la Asamblea Legislativa diera luz verde al Presupuesto General del Estado 2025, el cual, por primera vez en décadas, no presenta brecha presupuestaria, es decir, todos los gastos están cubiertos sin necesidad de recurrir a préstamos para financiar el gasto corriente.
Para el politólogo David Hernández, este acuerdo es una muestra de confianza y respaldo hacia el presidente Bukele y su gestión, apoyada por más de 2.7 millones de ciudadanos en las elecciones de febrero pasado. «Se trata de un respaldo de primer nivel, pues obviamente están avalando no solo su excelente política de seguridad que se ha convertido en ejemplo para otros países, sino también el clima de estabilidad económica y de las políticas públicas en economía, transparencia, turismo, respeto a los derechos humanos y libertad de expresión», afirmó Hernández.
Añadió que en términos de cooperación, este acuerdo con el FMI refleja una confianza plena en la gestión del presidente Bukele. «Se trata de un salto cualitativo en lo que respecta a las relaciones de los organismos multilaterales con el Gobierno del presidente Bukele», concluyó Hernández.

