La llegada de Nayib Bukele a la presidencia de El Salvador en 2019 provocó una «ruptura del Estado», según el análisis del sociólogo, comunicador y docente Ricardo Sol Arriaza, en un artículo titulado «La democracia desafiada y la reconstrucción del Estado y la sociedad salvadoreña», publicado en la revista Con-Secuencias.
Sol Arriaza argumenta que la amplia victoria de Bukele en las elecciones de febrero de 2019, junto con el colapso de los partidos tradicionales ARENA y FMLN, allanaron el camino para lo que él describe como una «ruptura del régimen de posguerra». En los comicios de 2019, Bukele obtuvo 1,434,853 votos en primera vuelta, poniendo fin a 20 años de gobiernos consecutivos de ARENA y 10 años de administraciones del FMLN.
El sociólogo sostiene que esta ruptura comenzó a hacerse evidente desde el inicio del mandato de Bukele, cuando enfrentó una Asamblea Legislativa hostil, dominada por los partidos tradicionales. «El punto de inflexión de esa ruptura queda plasmado en los primeros 10 meses en los que Bukele ejerce la presidencia», afirma Sol Arriaza, recordando que la Asamblea bloqueó el financiamiento necesario para implementar los proyectos clave del gobierno, como el Plan Control Territorial (PCT).
Durante ese período, el Congreso controlado por ARENA y FMLN se negó a aprobar un préstamo de $109 millones, destinado a la modernización de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada, en medio de una creciente escalada de violencia de las pandillas, lo que ponía en peligro la estabilidad del Estado salvadoreño.
A pesar de estos obstáculos, el Plan Control Territorial y el estado de excepción han permitido al gobierno de Bukele reducir significativamente los homicidios, encarcelar a más de 83,000 pandilleros y recuperar territorios controlados por las pandillas, además de asestar golpes al crimen organizado y al narcotráfico.
Sol Arriaza también destaca que Bukele tuvo que lidiar con una legislatura adversa durante sus dos primeros años de gestión, en plena crisis sanitaria mundial por la pandemia de COVID-19. Sin embargo, el escenario cambió con la llegada de una nueva legislatura en mayo de 2021, en la que 56 diputados de Nuevas Ideas comenzaron a votar a favor de los proyectos del Ejecutivo.
Con el respaldo de una Asamblea favorable, el presidente Bukele ha podido impulsar programas y proyectos que han contribuido al bienestar de las comunidades salvadoreñas, consolidando su liderazgo en el país.

