El presidente de la república, Nayib Bukele, confirmó ayer que enviará al Congreso una solicitud para derogar la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, que fue aprobada en marzo de 2017. Esta medida ha generado diversas reacciones en el ámbito político y ambiental.
“Anunciamos hace unos días que íbamos a enviar a la Asamblea Legislativa la derogatoria de la prohibición de la minería en El Salvador, y hubo mucha oposición que dijo: ‘¿Cómo van a hacer eso?’, pero les dije que no hay ningún país que ha prohibido la minería”, expresó Bukele durante una reunión en Casa Presidencial con altos representantes del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
El presidente hizo este anuncio poco después de revelar el hallazgo de yacimientos de oro y otros metales en territorio salvadoreño, durante la inauguración del periférico Gerardo Barrios en San Miguel. Este hallazgo ha generado críticas de organizaciones ambientalistas y grupos políticos, incluido el FMLN, que fue el principal impulsor de la prohibición de la minería en el país.
Bukele reconoció la preocupación sobre el impacto ambiental de la minería, citando que “El Salvador tiene el 95 % de sus aguas contaminadas”, y que la clave no radica en simplemente proteger el 5 % restante de aguas limpias, sino en recuperar el 95 % que se ha perdido. “La realidad es que cuando uno tiene el 95 % de los ríos contaminados, no debería estar enfocado en salvar el 5 % restante, sino en recuperar el 95 % que se perdió”, argumentó el mandatario.
Además, Bukele señaló que los recursos necesarios para limpiar las aguas contaminadas pueden obtenerse a través de la minería. “Para tener esos miles de millones necesitamos recursos que, fácilmente, se pueden sacar de la minería”, afirmó, enfatizando que esta actividad puede ser una fuente de fondos para los esfuerzos de recuperación ambiental.
El presidente informó que El Salvador tiene potencialmente $3 billones en reservas de oro, además de otros metales valiosos, lo que representa una oportunidad significativa para el país. Con esta medida, Bukele busca aprovechar esos recursos naturales para impulsar el desarrollo económico del país y enfrentar los desafíos ambientales que existen.

