El viernes 29 de noviembre, El Salvador cerró con un nuevo día sin homicidios, elevando a 13 las jornadas consecutivas sin asesinatos, y alcanzando un total de 25 días sin muertes violentas en el mes de noviembre. Así lo confirmaron las estadísticas oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC) publicadas en la madrugada del sábado, consolidando una tendencia positiva que refleja los avances significativos en la estrategia de seguridad implementada por el gobierno del presidente Nayib Bukele.
Este logro es una clara muestra de la efectividad del Plan Control Territorial y del régimen de excepción, que han permitido una reducción histórica de los índices de violencia en el país. Desde que Bukele asumió la presidencia, El Salvador ha registrado 767 días sin homicidios, de los cuales 654 han sido alcanzados dentro del régimen de excepción, una medida que ha fortalecido la capacidad del Estado para enfrentar a las estructuras criminales que antes azotaban al país.
El mes de noviembre ha sido particularmente positivo, con apenas cuatro días en los que se reportaron homicidios, según los datos de la PNC, lo que subraya la estabilidad en los resultados de las políticas de seguridad del gobierno. En comparación con meses anteriores, las cifras reflejan un patrón de mejora continua: octubre registró 27 días sin homicidios, septiembre acumuló 23, mientras que agosto cerró con 18 días sin asesinatos. Estas cifras resaltan el éxito sostenido de las medidas implementadas.
El presidente Nayib Bukele ha sido enfático en su compromiso con la seguridad ciudadana, logrando que El Salvador se transforme de uno de los países más violentos del mundo a uno de los más seguros de la región. En este sentido, el país ha alcanzado 249 días sin homicidios en 2024, superando los 247 días reportados en 2023, lo que demuestra el impacto positivo de las estrategias adoptadas por su administración.
Este notable progreso ha sido posible gracias a la firmeza y determinación del gobierno en la lucha contra las pandillas y el crimen organizado. La implementación del régimen de excepción, acompañado del Plan Control Territorial, ha dotado a las fuerzas de seguridad de las herramientas necesarias para garantizar la tranquilidad de los salvadoreños. Esto ha permitido que comunidades que antes vivían bajo el asedio del crimen ahora experimenten paz y seguridad.
El gobierno de Bukele ha enfatizado que la lucha contra la criminalidad no solo se basa en la represión, sino en una estrategia integral que incluye programas sociales, infraestructura y oportunidades para los jóvenes. Esta combinación de enfoques ha sido clave para los avances en la disminución de los homicidios y en la mejora general de la seguridad.
Con cada día que pasa, El Salvador se afianza como un ejemplo en la región en cuanto a la reducción de la violencia y el fortalecimiento de la seguridad. Los salvadoreños pueden ahora disfrutar de un país más seguro, gracias al compromiso inquebrantable del presidente Bukele y su gobierno de poner fin a la era de violencia que afectaba a la nación.

