El gobierno de El Salvador continúa trabajando en la modernización de la infraestructura y los servicios públicos para ofrecer un mejor futuro a la ciudadanía. En esta ocasión, el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, anunció una importante modificación en el sistema de concesión de líneas de transporte público de pasajeros, una iniciativa que promete transformar la calidad y eficiencia del servicio de buses en el país.
A partir del próximo año, el sistema de concesión o permisos para los empresarios de transporte cambiará, lo que permitirá una mayor intervención del Estado en la adquisición de las unidades de transporte, mientras que los empresarios se concentrarán en la operación y el mantenimiento de los buses. «Obviamente, vamos a trabajar con los empresarios, aquí va a cambiar la metodología con la que estamos trabajando con ellos. Normalmente, se les paga una compensación que es un monto pautado, ya fijo, y esa compensación sirve para contrarrestar que no incremente el pasaje», explicó Rodríguez en una reciente entrevista.
Esta modificación será clave para reducir los costos operativos y evitar incrementos injustificados en el pasaje, lo que beneficiará directamente a los usuarios. Además, el Gobierno de El Salvador ha adquirido un total de 1,500 unidades de buses chinos de la empresa Yutong, que ingresarán al país en los últimos meses de 2025. Asimismo, se espera la compra de otros 2,000 buses, aunque el ministro aclaró que «no serán chinos necesariamente» y podrían adquirirse de otros países como la India.
El nuevo sistema de transporte colectivo, además de contar con unidades modernas, estará dotado de tecnología de punta. Los buses tendrán recaudo electrónico, cámaras de seguridad, sistema GPS, aire acondicionado, y espacios para personas con discapacidades. Esto no solo mejorará la experiencia del usuario, sino que también permitirá una mayor fiscalización del servicio para garantizar un subsidio más equitativo y justo para los empresarios.
«Será de una manera más justa, no como normalmente se ha pagado. En Colombia tienen un sistema parecido en el cual se paga concesión al empresario con base en las utilidades o pérdidas que tenga. En El Salvador son más de 10,000 unidades y actualmente no hay control sobre cuáles unidades circulan», indicó Rodríguez, resaltando la importancia del nuevo esquema para optimizar la gestión del transporte.
Otro de los avances en este proceso de modernización es el diseño de nuevas paradas de buses, que están en su fase final. Para garantizar que el sistema funcione de manera eficiente, el Ministerio de Obras Públicas está construyendo un nuevo centro de monitoreo en el plantel La Lechuza, que estará listo en diciembre de este año y se equipará con apoyo del Gobierno de Corea en 2025. Este sistema de monitoreo permitirá un control más efectivo de los tiempos de recorrido y facilitará la gestión de los recursos del transporte.
El vocero de la Mesa Nacional de Transporte, Luis Regalado, expresó que el gremio está preparado para colaborar en la implementación de este nuevo sistema. «Estamos preparándonos para el nuevo sistema de transporte, ya que cuando vengan estas nuevas unidades [los buses chinos] queremos estar listos y solo adecuarnos al resto de exigencias que se pueden tener», indicó Regalado. Asimismo, los empresarios del transporte han comenzado a capacitar a los motoristas para que estén listos para operar las nuevas unidades y brindar un servicio de mejor calidad.
El proceso de modernización del transporte no solo se limita a la compra de nuevas unidades y la reestructuración de concesiones, sino que también incluye la reordenación de las rutas y paradas de buses en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS). Se han definido nuevas áreas de cobertura en sectores clave como el norte, oriente, sur y occidente de la capital, lo que permitirá una distribución más eficiente del transporte público.
Con estas reformas, el gobierno de Nayib Bukele está dando pasos decisivos hacia la creación de un sistema de transporte público moderno, eficiente, seguro y accesible para todos los salvadoreños. La inversión en infraestructura, la adquisición de nuevas unidades y la implementación de tecnologías avanzadas son claros ejemplos del compromiso del gobierno con el bienestar de la población y la mejora de la calidad de vida en el país.

