El presidente de la república, Nayib Bukele, afirmó en una entrevista concedida a la revista estadounidense «Time» que «la gente no ve ningún rumbo en la izquierda. Eso no lo digo yo, lo dicen estudiosos de la izquierda y mucha gente», para luego explicar su pensamiento sobre la izquierda y la derecha políticas, y por qué cree que su Gobierno no encaja en ninguna de esas categorías. Bukele también comentó con la periodista Vera Bergengruen, de «Time», su postura sobre la situación de la derecha política, afirmando que esta, «con sus anacronismos y todo, al menos, está planteando un rumbo».
«La izquierda perdió el rumbo mundialmente. Incluso no tiene referentes, no hay exponentes», agregó. La periodista le preguntó al jefe de Estado salvadoreño cómo definiría su política, a lo que Bukele respondió: «Definitivamente, yo no me considero ni de izquierda ni de derecha. Esa es una división que se hizo después de la Revolución Francesa. Básicamente, es tan básica o tan absurda como decir: “Bueno, los que defendían los ideales más revolucionarios se sentaron a la izquierda del hemiciclo y los que defendían los ideales más monárquicos se sentaron a la derecha del hemiciclo, y se les llamó la izquierda y la derecha. Desde entonces, todos los países se han definido por esa distribución de asientos que se hizo en Francia».
Y luego reafirmó su postura: «Para mí, es una definición arcaica que ni siquiera es lo suficientemente vieja para ser clásica. No tiene ningún sentido definirse entre izquierda y derecha».
Bukele aseguró que su Gobierno no anda considerando ideologías a la hora de emprender proyectos o programas en las comunidades para el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
«Ni nuestras políticas de Gobierno las hacemos pensando en esto va hacia la derecha o esto va hacia la izquierda», dijo.
«Uno va aprendiendo y entendiendo las cosas mejor, pero para mí ya no tiene ningún sentido una división nacida en la Revolución Francesa, ni siquiera es sumamente clásica para decir “es que viene de la civilización humana”. Ni tampoco es suficientemente moderna para decir “está vigente”», consideró.
En El Salvador, el izquierdista FMLN y la derechista ARENA están sumidos en una crisis política derivada de los casos de corrupción de sus exfuncionarios, incluyendo expresidentes de la república.
Ambos institutos políticos tuvieron sus peores derrotas electorales en los comicios celebrados en febrero y marzo pasados, fallando en su intento de retornar al Ejecutivo.
ARENA solo ganó dos diputaciones en la Asamblea Legislativa y una alcaldía. El FMLN no ganó ningún escaño ni logró administrar ninguno de los 44 nuevos municipios.
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